viernes, 9 de febrero de 2018

Y a esto .... ¿qué es el #RetoVivri?

En esta ocasión no les traigo una historia sino una breve y muy ignorante explicación de lo que para MI fue este reto Vivri y en que consiste…. J  




Día 10: El fin de un ciclo

Mi querido lector, escribo estas líneas con cierta nostalgia en el corazón, pero también con un sentimiento de agradecimiento de haber terminado este primer #RetroVivri.

Siguiendo el ejemplo de la alevilla me dispongo a dejar mi capullo, extender mis alas blancas y volar hacia el horizonte, a un mañana desconocido pero emocionante.

Creo yo, y por favor corríjanme si mi siguiente afirmación es una pifia, eh elegido de forma correcta el animal con el cual hacer esta final analogía, déjenme darles un poco de contexto en por que lo creo así.

Hace 10 días al comenzar mi #RetoVivri me sentía sumido en la incredulidad de lo que Vivri y su “dichoso” reto pudieran hacer por mí, eh de confesarles que no me encuentro entre los más creyentes de los polvos milagroso y malteadas mágicas, menos si la promesa de perder peso al utilizarlos viene acompañada de un cargo a la tarjeta de crédito de cantidad considerable, obvio que el gordito en mi al escuchar cuánto costaría el ya mentado #RetoVivri pensó en todos los manjares que podrían haberse adquirido con ese “mal invertido dinero” y la rabieta no se hizo esperar, pero afortunadamente no era mi decisión sino la de mi esposa de hacer dicha transacción.

Era yo en esos entonces una regordeta y ya no tal feliz oruga (ya que me habían despojado de mis deliciosos alimentos) deambulando inocentemente por el mundo, con quejas y a regañadientes comencé a seguir el reto más por demostrarle a mi amada compañera el tamaño de su error que por querer intentar ver si realmente  funcionaría, los días pasaban y yo la verdad no notaba nada diferente, más que una insaciable desesperación cuando veía tantas delicias ser degustadas por finísimos comensales en los puestitos de la calle, sin embargo por ahí del 5º o 6º día las cosas empezaron a dar un giro inesperado, la desesperación de comer fue diluyéndose y siendo substituida por una tranquilidad de poder ver comida y no querer tirársela de las manos al que la ingería, ya saben por mera envidia, compartí con todos mi alegría cuando note que algunas camisas ya me cerraban, estaba ya en mi capullo de seda  Vivri disfrutando de las mieles de la transformación sin siquiera saberlo, y hoy 10 después cual gloriosa alevilla termino este reto y veo que pude cumplirlo, claro como todo en la vida, con uno que otro traspié (nada digno ya de recordar o mencionar , pizza YUM!) lo que al principio parecía absurdo e inalcanzable se logró, vencí a mi Goliat, partí en dos mi mar rojo, escale mi Everest, ahora me siento a ponderar ¿Qué sigue? ¿Otro tarjetazo para aventarme el siguiente reto?, la verdad amado lector, no lo sé, las finanzas están por definirse y la decisión por ser tomada.

Lo que si sé con toda seguridad, sin un ápice de duda en mi corazón es que estos 10 días me cambiaron por completo, Vivri me ayudó no solo a bajar de peso ( 6 kg por cierto) sino que me dio una herramienta tremenda para seguir en esta cruzada por una vida más saludable, me dio disciplina en mi alimentación, me dio el conocimiento de cómo balancear mis alimentos pero sobre todo me dio la confianza en saber que es posible hacerlo, así que quiero aprovechar para lanzar un grito a todos mis hermanos y hermanas gorditas del mundo, ¡SÍ es posible dejar de comer deliciosas cochinadas, sí es posible aprender a agarrarle el gusto al pastito y los granos y todas cosas que tan inapetentes se ven, es posible en 10 días bajar 6 kilos y sentirte súper bien contigo!

Algunos de ustedes estarán pensado “¿y si te funcionó, porque lo dejas?” o “ NOOO síguele!!! Si ya viste que si funciona síguetelo tomando!!!” pues bien tengo tres razones para en este momento no estar considerando renovar mi pedido de Vivri, primera, aun me queda un poquito de producto entonces aguanto uno o dos días más , segunda, lo que más dio el  #RetoVivri fue la convicción de querer ser más saludable y ver que si se puede y por último, los dineros, que esta época no sobran y ya lo dijo mi querido Mario Moreno “Cantinflas” “Será que todo está muy caro o que yo estoy muy pobre”.


Pues bien, con estas líneas finales mi querido, amado, versado, sabio valedor, carnal  y hermano lector (por qué después de 3 post ya hay más confianza)  me despido de todos ustedes, agradeciéndoles de antemano el haberse tomado tiempo de leerme, seguiré eventualmente posteando mi progreso en este viaje de buscar Mi Mejor Versión.


¡ Si se pudo! 

martes, 6 de febrero de 2018

Dia 6, 7, 8 y 9: Mea Culpa

Reciba querido lector un caluroso saludo de este su trovador de cabecera, de este poeta de la pluma y tintero digital de este amante mal correspondido de la palabra escrita desde la tierra en donde “La Vida No Vale Nada”.

Debo sincerarme con ustedes y admitir que postergué en la medida de lo posible este post ya que la historia que les traigo es de esas que le ponen a uno los pelos de la nuca de punta, de esas historias que los chiquillos se cuentan sentados en incomodas piedras y troncos mohosos alrededor de las fogatas nocturnas para “meter calambre”, así es querido lector, como ya lo habrá descifrado esta historia que le traigo es ¡DE TERROR!

Cuenta la leyenda que databa el año de 1967 cuando la Liga Nacional de Football (NFL) decidió renombrar la máxima presea  ofrecida, de World Champion Game Trophy (Trofeo del Partido por el Campeonato Mundial) a Vince Lombardy Trophy  (Trofeo Vince Lombardy) en memoria del legendario entrenador de los Green Bay Packers Vince Lombardi después de su repentina muerte por cáncer y para conmemorar sus victorias en los primeros dos Super Bowls, el nombre trajo consigo un cambio en la forma de entregar el trofeo al equipo ganador ya que hasta entonces se entregaba en el vestidor, lejos de todo reflector y prensa, ahora con el reluciente nombre el trofeo creado por la empresa joyera Tiffany y valuado en 25,000 dólares era entregado en el campo de juego al dueño del equipo para que este lo compartiera con los espectadores.

Así nació uno de los eventos deportivos y mercadológicos más grandes del orbe, este año el Super Bowl  LII fue visto por la nada despreciable cantidad promedio de 103.4 millones de espectadores.

Pero el “Gran Juego” no solo es hablar de deporte, no…. Es hablar de comida a raudales similares a los que se describen en los festines de los dioses nórdicos, por ponerle un ejemplo querido lector el fin de semana del Super Bowl se consumieron nada más y nada menos que 1.35 BILLONES de alitas de pollo (si no me cree puede revisar AQUI el reporte del Concilio Nacional del Pollo) y no eh tenido tiempo de investigar las cantidades pizza, nachos, cerveza y otros enseres requerido durante la justa deportiva.  

Estas tradiciones anglosajonas de las cuales mi padre desde muy tierna edad me hizo partícipe y, que me traen hermosos recuerdos a su lado, y que al dejar el techo de mi infancia y juventud me di a la tarea de continuar ahora transmitiéndola a mis hijas, venia obviamente acompañada de la tradicional preparación de los alimentos clásicos, alitas, nachos, costillas BBQ y litros y litros de refresco (ya que no tomo alcohol) sin embargo mi #RetoVivri amenazaba este año mi amada tradición, mi esposa ya me había lanzado el dardo envenenado de la advertencia de que no podría hacerme de mi tan añorado festín… me sentí perdido y hasta consternado de ofender la memoria de mi padre al darle la espalda a la tradición. Pero al mismo tiempo sé que a él le hubiera gustado que estuviera cuidando mi cuerpo y mi vida J.

Pero ya diría mi amada (de verdad que si la amo) suegra, mas sabe el diablo por viejo que por diablo y este mando a uno de sus engendros demoniacos a tentarme, y ¡no solo a ser tentado! sino a algo mucho ¡mucho peor! aquel engendro demoniaco fue enviado para que a toda costa yo sucumbiera ante la tentación de la pizza…. ¿Y saben qué? ¡Mea culpa! ¡Sucumbí! No solo a una sino a dos pecaminosas, grasientas y suculentas rebanadas de pizza de jamón…. Como llora mi alma querido lector, como derrama lágrimas de tristeza y de remordimiento, pero a la vez de alegría de haber posado mis labios en tan suculenta proeza culinaria.

¡Ay de mí! ¡Ay de mí y de la debilidad de mi epigastrio y de sus incesantes antojos!

Le suplico a mi querido lector que no me juzgue y no me apunte con el dedo de escarnio, que no me eche de sí cual leproso, ya que con esta confesión de dimensiones titánicas vienen dos noticias buenas de igual magnitud, la primera es que con corazón contrito eh regresado al camino del bien y en este el día 9 del reto estoy siguiendolo cabalmente, la segunda noticia es que en 9 días de reto eh bajado la cantidad de 4.2 kilogramos de peso, le suplico a usted galante señor y distinguida señora que lee estas líneas que  si el numero le es poca cosa se abstenga de vituperar mi logro y mejor me dé una palmadas virtuales en la espalda en señal de solidaridad, ya que para mí esto es un logro inmensurable.

Así pues les dejo con la reflexión de que en la vida y en el #RetoVivri lo importante no es la caída sino la capacidad de levantarnos y evitar como dijo aquel versado Don Julio Iglesias y después lo imitara la musa de la música ranchera barroca Alicia Villareal no “tropecemos de nuevo y con la misma piedra”.

Au revoir cher lecteur ( adiós querido lector) y hasta el próximo post.



sábado, 3 de febrero de 2018

Día 4, 5: La Batalla CASI perdida

Antes que otra cosa suceda les pido una enorme disculpa a mis lectores por mi larga ausencia, sin embargo, las ausencias sirven al trovador y escritor para poner sus ideas en orden y continuar con la pasión de la prosa y el verso.

Déjenme comenzar el relato de estos días con un breviario histórico.

El 14 de septiembre de 1812 Napoleón Bonaparte y su Grand Armée entraron en tierras Rusas para intentar dar una lección al Czar Alexandre I el cual había dejado de cumplir su función de aliado natural de Francia al imponer impuestos altísimos a los productos de lujo provenientes de aquellas tierras y a negarse a la petición de Bonaparte de casarse con una de sus primas, al principio parecía una victoria fácil para el ejército más grande que el viejo mundo hubiera visto después de los cruzados, sin embargo la “Madre Rusia” y su pueblo les tenían algo preparado, los granjeros quemaron cada una de sus cosechas y sus casas para que al llegar el Ejercito Imperial Francés  no tuvieran que comer y ningún lugar en el cual resguardarse de las tormentas de aguanieve, granizo  y nieve. Solo en la primera noche tras una tormenta de agua congelada las bajas francesas se contaron en los miles. Tras meses de infructuosos avances en Octubre 19 de 1812 entre tierras arrasadas por el fuego  y ya bien entrado el invierno, Napoleón se dio cuenta de que no podría sobrevivir el invierno y decidió sacar lo que quedaba de sus iniciales 250,000 guerreros que iniciaron la campaña militar, en su regreso a casa los soldados napoleónicos ya débiles, enfermos, hambrientos y desilusionados fueron interceptados por el ejército ruso en Maloyaroslavets en donde estos les dieron la estocada final al mascararlos en una fugaz batalla, poniendo fin así al intento de invasión. Este hecho histórico querido y sabio lector marcó el inicio del fin del imperio que Napoleón había comenzado a construir en 1799.

Ahora se preguntarán ¿Por qué mi pluma virtual ha decido relatarles este hecho histórico?
¿Qué tiene que ver Napoleón con nuestro #RetroVivri? Pues bien déjenme ofrecer una explicación.

Estos pasados días en mi #RetoVivri me eh visto reflejado en Bonaparte y su ejército europeo, no eh tomado fotos de mis comidas ni de mi ShakeMe!, EnergyMe! Y CleanseMe! El frio y el hambre de estos días han hecho mella, lo que en un segundo día de reto parecía ya un territorio conquistado y el horizonte previa victorias fáciles se ha convertido en una auténtica pesadilla, mi “Madre Rusia” ha venido a atacarme en forma de compañeros de oficina comiendo pizza y taquitos de canasta en mis narices,  los fusiles y sus municiones en forma de los deliciosos aromas que despiden los envoltorios de aluminio en los que esas pecaminosas delicias vienen envueltos, el pueblo ruso en forma de Doña Coco (la señito que ofrece los alimentos en la oficina) con sus tentaciones de sopecito mole con pollito y arroz  y birria calientita con sus tortillitas y por último el ejército ruso en forma de el SuperBowl LII y todas las botanas que deberían servirse durante ese evento deportivo.

Estos días amigo lector no han sido los mejores y aunque me eh mantenido firme ante la cara del desastre y la desilusión e incluso a milímetros de la derrota, miro con desprecio mi vasito de tapa morada y tintinar del agitador metálico me suena a las campanas que anuncian el fin.

Pero como dice una frase que escuche en Batman el Caballero de la Noche, y de la cual a pesar de mis investigaciones no eh logrado dar con el autor, “ La noche es más oscura justo antes del amanecer” el día de hoy 3 de febrero y en mi 6º día del reto me levante para arreglarme y partir a pasar un tiempo de calidad con la familia después de una pesada semana en muchos aspectos, cuando decidí poner a prueba los resultados del reto, al entrar al cambiador de esta su humilde casa , cual sería mis sorpresa que a no una ni dos sino 3 camisas que hace 6 días ni de broma me cerraban hoy me quedan, si bien no con la holgura deseada cada uno de los botones entra en su ojal sin esa mascara de angustia y temor en su carita “botonezca”  al sentir que van salir disparados  por los aires al no soportar la presión que mi pancita ejerce sobre ellos.


Así es que lo que comenzó como post lleno de desesperanza y tristeza se convirtió en un incentivo más para no caer y no rendirnos y seguir adelante en este #RetoVivri y lograr la mejor versión de mí.


Y a esto .... ¿qué es el #RetoVivri?

En esta ocasión no les traigo una historia sino una breve y muy ignorante explicación de lo que para MI fue este reto Vivri y en que consist...