Mi querido lector, escribo estas líneas con cierta nostalgia en el corazón,
pero también con un sentimiento de agradecimiento de haber terminado este
primer #RetroVivri.
Siguiendo el ejemplo de la alevilla me dispongo a dejar mi capullo,
extender mis alas blancas y volar hacia el horizonte, a un mañana desconocido
pero emocionante.
Creo yo, y por favor corríjanme si mi siguiente afirmación es una pifia, eh
elegido de forma correcta el animal con el cual hacer esta final analogía, déjenme
darles un poco de contexto en por que lo creo así.
Hace 10 días al comenzar mi #RetoVivri me sentía sumido en la incredulidad
de lo que Vivri y su “dichoso” reto pudieran hacer por mí, eh de confesarles
que no me encuentro entre los más creyentes de los polvos milagroso y malteadas
mágicas, menos si la promesa de perder peso al utilizarlos viene acompañada de
un cargo a la tarjeta de crédito de cantidad considerable, obvio que el gordito
en mi al escuchar cuánto costaría el ya mentado #RetoVivri pensó en todos los
manjares que podrían haberse adquirido con ese “mal invertido dinero” y la
rabieta no se hizo esperar, pero afortunadamente no era mi decisión sino la de
mi esposa de hacer dicha transacción.
Era yo en esos entonces una regordeta y ya no tal feliz oruga (ya que me habían
despojado de mis deliciosos alimentos) deambulando inocentemente por el mundo,
con quejas y a regañadientes comencé a seguir el reto más por demostrarle a mi
amada compañera el tamaño de su error que por querer intentar ver si realmente funcionaría, los días pasaban y yo la verdad
no notaba nada diferente, más que una insaciable desesperación cuando veía tantas
delicias ser degustadas por finísimos comensales en los puestitos de la calle,
sin embargo por ahí del 5º o 6º día las cosas empezaron a dar un giro
inesperado, la desesperación de comer fue diluyéndose y siendo substituida por
una tranquilidad de poder ver comida y no querer tirársela de las manos al que
la ingería, ya saben por mera envidia, compartí con todos mi alegría cuando
note que algunas camisas ya me cerraban, estaba ya en mi capullo de seda Vivri disfrutando de las mieles de la transformación
sin siquiera saberlo, y hoy 10 después cual gloriosa alevilla termino este reto
y veo que pude cumplirlo, claro como todo en la vida, con uno que otro traspié
(nada digno ya de recordar o mencionar , pizza YUM!) lo que al principio parecía
absurdo e inalcanzable se logró, vencí a mi Goliat, partí en dos mi mar rojo,
escale mi Everest, ahora me siento a ponderar ¿Qué sigue? ¿Otro tarjetazo para
aventarme el siguiente reto?, la verdad amado lector, no lo sé, las finanzas están
por definirse y la decisión por ser tomada.
Lo que si sé con toda seguridad, sin un ápice de duda en mi corazón es que
estos 10 días me cambiaron por completo, Vivri me ayudó no solo a bajar de peso
( 6 kg por cierto) sino que me dio una herramienta tremenda para seguir en esta
cruzada por una vida más saludable, me dio disciplina en mi alimentación, me
dio el conocimiento de cómo balancear mis alimentos pero sobre todo me dio la
confianza en saber que es posible hacerlo, así que quiero aprovechar para
lanzar un grito a todos mis hermanos y hermanas gorditas del mundo, ¡SÍ es
posible dejar de comer deliciosas cochinadas, sí es posible aprender a
agarrarle el gusto al pastito y los granos y todas cosas que tan inapetentes se
ven, es posible en 10 días bajar 6 kilos y sentirte súper bien contigo!
Algunos de ustedes estarán pensado “¿y si te funcionó, porque lo dejas?” o “
NOOO síguele!!! Si ya viste que si funciona síguetelo tomando!!!” pues bien tengo
tres razones para en este momento no estar considerando renovar mi pedido de
Vivri, primera, aun me queda un poquito de producto entonces aguanto uno o dos días
más , segunda, lo que más dio el #RetoVivri fue la convicción de querer ser más
saludable y ver que si se puede y por último, los dineros, que esta época no
sobran y ya lo dijo mi querido Mario Moreno “Cantinflas” “Será que todo está
muy caro o que yo estoy muy pobre”.
Pues bien, con estas líneas finales mi querido, amado, versado, sabio valedor,
carnal y hermano lector (por qué después
de 3 post ya hay más confianza) me despido
de todos ustedes, agradeciéndoles de antemano el haberse tomado tiempo de
leerme, seguiré eventualmente posteando mi progreso en este viaje de buscar Mi
Mejor Versión.
¡ Si se pudo!

Felicidades amigo, a seguir por el buen camino, ya quiero ver otro post donde compartas otros cuantos kilos menos
ResponderEliminar