Antes que otra cosa suceda les pido una enorme disculpa a mis lectores por
mi larga ausencia, sin embargo, las ausencias sirven al trovador y escritor
para poner sus ideas en orden y continuar con la pasión de la prosa y el verso.
Déjenme comenzar el relato de estos días con un breviario histórico.
El 14 de septiembre de 1812 Napoleón Bonaparte y su Grand Armée entraron en
tierras Rusas para intentar dar una lección al Czar Alexandre I el cual había dejado
de cumplir su función de aliado natural de Francia al imponer impuestos altísimos
a los productos de lujo provenientes de aquellas tierras y a negarse a la petición
de Bonaparte de casarse con una de sus primas, al principio parecía una
victoria fácil para el ejército más grande que el viejo mundo hubiera visto después
de los cruzados, sin embargo la “Madre Rusia” y su pueblo les tenían algo
preparado, los granjeros quemaron cada una de sus cosechas y sus casas para que
al llegar el Ejercito Imperial Francés no tuvieran que comer y ningún lugar en el cual
resguardarse de las tormentas de aguanieve, granizo y nieve. Solo en la primera noche tras una
tormenta de agua congelada las bajas francesas se contaron en los miles. Tras meses
de infructuosos avances en Octubre 19 de 1812 entre tierras arrasadas por el
fuego y ya bien entrado el invierno, Napoleón
se dio cuenta de que no podría sobrevivir el invierno y decidió sacar lo que
quedaba de sus iniciales 250,000 guerreros que iniciaron la campaña militar, en
su regreso a casa los soldados napoleónicos ya débiles, enfermos, hambrientos y
desilusionados fueron interceptados por el ejército ruso en Maloyaroslavets en
donde estos les dieron la estocada final al mascararlos en una fugaz batalla,
poniendo fin así al intento de invasión. Este hecho histórico querido y sabio
lector marcó el inicio del fin del imperio que Napoleón había comenzado a
construir en 1799.
Ahora se preguntarán ¿Por qué mi pluma virtual ha decido relatarles este
hecho histórico?
¿Qué tiene que ver Napoleón con nuestro #RetroVivri? Pues bien déjenme
ofrecer una explicación.
Estos pasados días en mi #RetoVivri me eh visto reflejado en Bonaparte y su
ejército europeo, no eh tomado fotos de mis comidas ni de mi ShakeMe!,
EnergyMe! Y CleanseMe! El frio y el hambre de estos días han hecho mella, lo
que en un segundo día de reto parecía ya un territorio conquistado y el
horizonte previa victorias fáciles se ha convertido en una auténtica pesadilla,
mi “Madre Rusia” ha venido a atacarme en forma de compañeros de oficina comiendo
pizza y taquitos de canasta en mis narices, los fusiles y sus municiones en forma de los
deliciosos aromas que despiden los envoltorios de aluminio en los que esas
pecaminosas delicias vienen envueltos, el pueblo ruso en forma de Doña Coco (la
señito que ofrece los alimentos en la oficina) con sus tentaciones de sopecito
mole con pollito y arroz y birria
calientita con sus tortillitas y por último el ejército ruso en forma de el
SuperBowl LII y todas las botanas que deberían servirse durante ese evento
deportivo.
Estos días amigo lector no han sido los mejores y aunque me eh mantenido
firme ante la cara del desastre y la desilusión e incluso a milímetros de la
derrota, miro con desprecio mi vasito de tapa morada y tintinar del agitador metálico
me suena a las campanas que anuncian el fin.
Pero como dice una frase que escuche en Batman el Caballero de la Noche, y
de la cual a pesar de mis investigaciones no eh logrado dar con el autor, “ La
noche es más oscura justo antes del amanecer” el día de hoy 3 de febrero y en
mi 6º día del reto me levante para arreglarme y partir a pasar un tiempo de
calidad con la familia después de una pesada semana en muchos aspectos, cuando decidí
poner a prueba los resultados del reto, al entrar al cambiador de esta su
humilde casa , cual sería mis sorpresa que a no una ni dos sino 3 camisas que
hace 6 días ni de broma me cerraban hoy me quedan, si bien no con la holgura
deseada cada uno de los botones entra en su ojal sin esa mascara de angustia y
temor en su carita “botonezca” al sentir
que van salir disparados por los aires
al no soportar la presión que mi pancita ejerce sobre ellos.
Así es que lo que comenzó como post lleno de desesperanza y tristeza se convirtió
en un incentivo más para no caer y no rendirnos y seguir adelante en este
#RetoVivri y lograr la mejor versión de mí.

Super!!! So proud!!!
ResponderEliminar